Inspiracionalmente existe gracias a que alguien tuvo una gran idea; ¿habrá sido gracias a un sueño, un viaje, una terrible historia? No estamos seguros. Pero fue una gran idea y queremos compartirla. Creemos que la inspiración y la creatividad son grandiosas cuando se juntan, y sabemos que el talento se encuentra en todos los rincones de este mundo; así que nos hemos dado a la tarea de encontrarlo. Estamos en busca de ideas que toquen fibras y aceleren corazones. Ideas que inunden ojos, penetren oídos y muevan mundos. Que cuenten historias fantásticas, y a su vez reales. Pero sobre todo, que inspiren otras mentes.

¿Qué tan difícil es calcular el valor de una idea?

¿Qué tan difícil es calcular el valor de una idea?

Dicen que una vez le preguntaron a Benjamín Franklin (a veces, creo lo cuentan con alguien más) para qué servía tal invento científico, a lo que él respondió, para qué sirve un niño pequeño. ¿Quién habría dado un peso por Galileo, Darwin, Hitler o cualquiera de los grandes personajes de la historia cuando eran recién nacidos?, sea para bien o para mal (tema de otro texto).

En general, las ideas cuando son bebés, son aparentemente inútiles, poco importantes y poco trascendentes. Aún en la actual era digital, no importa la profesión en la que estés. Incluso a veces, se esconden en documentos o ambientes de trabajo que no necesariamente tienen alguna relevancia para la misma industria en la que trabajas.

Una de las más grandes mentes en la historia de nuestra especie, fue Einstein. A lo largo de su vida publicó 4 trabajos espectaculares, y fueron realmente conmovedores en su tiempo. Aún los que estudian física en tiempos modernos, lo respetan. Cuando difundió sus ideas en su ecosistema, parece ser que solo los físicos se emocionaron, y solo algunos de ellos. En la actualidad, todo ser o la mayoría de los seres humanos, gozamos de la tecnología que propició. El GPS es uno de tantos ejemplos y en términos de ideas digitales del siglo XXI, pues Waze, esta app es el resultado del resultado de una idea madre.

¿Es posible que alguna idea publicitaria rebase sus propias fronteras y llegue a beneficiar de manera directa y tangible al mundo o por lo menos a su público?

Hago la pregunta porque imaginen la pieza creativa que armó Mayo DraftFCB en la que plantea una solución a la falta de agua en comunidades marginadas, o la de Grey, New York, para concientizar a los ciudadanos por un desarme sano. Es totalmente emocional, pero en pro de la sociedad. Acá las piezas: Grey y Mayo DraftFCB.

Creo que hay muchos puntos atractivos para todos los involucrados en esta materia. Algunos personajes de la publicidad ya vislumbran la idea de construir una marca que haga, y no que diga. Vega Olmos uno de ellos. Sin duda seguiríamos como creativos beneficiando a una marca, pero quizá, con un modelo de negocios diferente al que actualmente tienen las agencias. Creo que es un buen momento para observar la publicidad con diferentes ópticas, por ejemplo, la agencia K-HOLE la ve desde un punto de vista más artístico y se dedica a predecir tendencias, o Deep Focus desde un punto de vista totalmente comercial, pero con piezas creadas para un sector específico en el que la publicidad tradicional no causa ningún impacto. Aquí también entra un tema ya discutido mucho tiempo antes, pero en otros ámbitos. El “mundo de lo objetivo” vs. el “mundo de las ideas y suposiciones”. Retomando los ejemplos expuestos de Grey y Draft, sin duda, de primer golpe, pensamos que cualquiera de las 2 ideas son buenas, y suponemos que podrían “resolver” de manera creativa ese problema. Mientras que la objetividad tendría argumentos muy sólidos en contra de hacerlo de forma masiva.

Regresando al tema de Einstein. Debo aclarar que este post es una especie de homenaje a esa persona. También este año se cumple 1 siglo desde que publicó una de las ideas más locas, terribles y bellas que ha transcendido en la humanidad: Su idea del funcionamiento de la gravedad.

Su explicación parecía absurda para muchos de sus colegas, pero, afortunadamente las también grandes mentes de la época como Marie Curie y Max Planck, supieron el enorme y transcendente potencial de la idea plasmada en esa hoja papel.

Hay una anécdota que relatan, en la cual Max Planck comentó lo siguiente:

“Sí lo que dice este autor es correcto, se va a convertir en el Copérnico de la nueva era”. Creo que se quedó corto con este comentario.

Einstein trabajaba en una oficinita en la ciudad de Berna, analizando patentes, con un sueldito y viviendo en un apartamento pequeño. Pero un día recibió un visita muy singular, poco después de la publicación de su gran idea y trabajo. Era nada menos que Max Planck. Para ponernos un poco en contexto, es cómo si nos dedicáramos a la publicidad y a nuestra puerta tocara David Droga o Rei Inamoto diciéndonos; ¿te gustaría trabajar conmigo? Debió haber sido un “orgasmo intelectual” sublime.

Después de la visita inopinada, en muy poco tiempo Einstein se convirtió en un profesor de muy altos vuelos. (Creo que gracias al respeto que los alemanes tienen hacia el conocimiento, es que se han podido levantar de las 2 catástrofes más grandes en la historia de la humanidad y que al día hoy, sean potencia mundial).

Einstein era un tipo muy brillante, pero muy indisciplinado, hacía las cosas a su manera, dormía alrededor de 12 horas (algo muy inusual, no lo hagan). Y sin embargo, en su edad temprana nunca lo supieron reconocer, porque aunque la formación alemana de la época era de muy alta calidad, al mismo tiempo era muy CUADRADOTA, es por eso que no sabían reconocer los verdaderos valores de la independencia y originalidad del pensamiento creativo de Einstein. (Posiblemente algunas empresas sigan siendo así y posiblemente estén “matando” talento y es por eso que cada vez hay más independientes, de igual manera, es tema de otro texto).

En la ciencia al igual que en la publicidad, se habla de ideas, con diferente visión, pero al fin y al cabo, ideas. Algunos dirán que no hay comparación, y sí, creo que no la hay, más que el tema de las ideas. Una disciplina habla de ideas para beneficiar a la sociedad, y otra en beneficio de una marca. Pero creo que con una perspectiva diferente, puede crearse una visión distinta a la que hay. ¿De eso se trata la creatividad, no?

Puede ser entre estas 2 áreas o cualquiera de las muchas otras profesiones. La ciencia y la música parten del mismo principio: la armonía.

Una de las fuentes fue el libro: Mi visión del mundo de Albert Einstein. Ampliamente recomendable y también para conocer que no solamente había física cuántica y esas cosas en su cabeza.

PD: Les debo su Twitter.

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